La filatelia y los gatos.

Martes, 14 de Octubre de 2008

Varios

Dedicado este artículo a un gran filatélico, mi padre.

Comienza a coleccionar, es una afición que te reportará satisfacciones que quizás ni te imaginas. Una de las más divertidas maneras de coleccionar ha sido y es coleccionar temáticas.

Como su nombre lo indica, la filatelia temática es la que se basa en un tema elegido de antemano por el coleccionista, desarrollando a partir de ella una idea o tesis que los propios sellos y todo el material filatélico de que dispongamos, no van a permitir exponer y desarrollar a través de sus imágenes. Los sellos pueden ser de cualquier país, o parte de una serie, se agrupan únicamente bajo el criterio de un tema común.

El primer paso para lograr una colección temática es, por supuesto, definir nuestro tema preferido.

Las formas de coleccionar los sellos son numerosas, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de un hobby que cada persona puede adecuar a sus preferencias y que se amplía y modifica constantemente.

Especializada: Se trata de colecciones donde se profundiza en aspectos específicos de los sellos tales como: características del papel, impresiones, falsificaciones, etc., que requieren de la aplicación de conocimientos y estudios especializados dentro de la filatelia.

Temática: Es la forma más popular y extendida del coleccionismo filatélico, pues resulta de una selección del material que realiza el coleccionista basándose en el tema que prefiera, independientemente del país o serie a que pertenezcan los sellos seleccionados.
El primer paso para lograr una colección temática es, por supuesto, definir nuestro tema preferido.
Si escogemos los felinos, podemos llegar finalmente a los gatos, como nuestro tema preferido.

Distintas razas de gatos, por ejemplo:

Abisinio; Europeo; Persa; Oriental; Sagrado de Birmania; Siamés, etc..

Para comenzar, debemos proponernos una etapa de “recolección abierta”, o sea, a través de los sellos que podamos ir obteniendo por distintas vías (correspondencia, compra, intercambio), los iremos clasificando en grandes grupos temáticos para luego ir definiendo cuáles serán los que pasarán a formar parte de nuestra colección.

El resto lo iremos clasificando también por temas para que nos sirvan para intercambiar, ya que según nos dediquemos con mayor entusiasmo a la filatelia, iremos conociendo a otras personas interesadas en el canje filatélico, modalidad muy extendida en todo el mundo para adquirir nuevos ejemplares de sellos, tanto personalmente como por correo postal.
Necesitaremos para guardarlos alguna especie de álbum, clasificador, como se conocen entre los filatelistas, que nos permitirá ir organizando nuestros sellos. Nunca debemos pegarlos con ningún tipo de adhesivo y si los hemos obtenido de una carta o correspondencia, debemos despegarlos sumergiendo el fragmento de papel al que se encuentran adheridos, en una solución de agua con sal, y después de despegados, ponerlos a secar colocándolos entre las páginas de un libro para que nos queden “planchados”.

Se recomienda manipularlos con pinzas, con sumo cuidado, para evitar su deterioro, pues la pérdida de un fragmento, por pequeño que sea, un doblez, peladura o cualquier daño que sufran nuestros sellos, les harán perder valor y calidad para formar parte de una colección,
Por el momento, podemos comenzar con la recolección, desechando los que estén en mal estado, observando detenidamente cada uno de los ejemplares que podamos ir adquiriendo, para lo cual podemos auxiliarnos de una lupa o lente de aumento. Cada sello es portador de un mensaje, que nos irá proporcionando nuevos conocimientos.

Tratemos especialmente de obtener ejemplares de nuestra temática preferida, al mismo tiempo que nos vamos documentando más sobre el tema en cuestión, consultando enciclopedias, libros, revistas, tomando notas y apuntes que posteriormente nos permitirán escribir nuestra idea, que finalmente acompañará a los sellos cuando montemos nuestra colección.

Las imágenes de los animales son utilizadas en la filatelia desde no hace muchos años. Esto es debido a la aparición de sellos de alta calidad fotográfica, con abundantes colores. Atrás quedaron los sellos con escaso número de colores, y en los que resultaba habitual contemplar la figura de los distintos Jefes de Estado, personalidades o monumentos.

Ahora, priman los que se imprimen con gran número de colores y con todos los temas imaginables, para deleite de los aficionados. Pero esta tendencia no está asegurada, desde el momento en que se están comenzando a difundir unas pegatinas oficiales que resultan más económicas en su producción por lo sencillas y prácticamente sin contenido que salen al mercado, y que no persiguen otro objetivo que la funcionalidad y el recorte de gasto de producción. Y por si fuera poco, al usuario le conviene este sistema porque es rápido y más higiénico. Como si los sellos tuvieran pocos enemigos, se encuentran en estos momentos con el auge de la utilización del correo electrónico.

Podríamos decir que, en la actualidad, gran número de las emisiones filatélicas que salen al mercado no tienen como objetivo principal el constituir una prueba de pago de una tarifa impuesta por un servicio de comunicación, sino más bien el ir dirigido a los coleccionistas. La existencia de los coleccionistas de sellos o de monedas siempre es conveniente a la entidad emisora, y más si es propiedad del Estado, dado que se aumentan las ventas con la casi absoluta seguridad de que no se va a utilizar el servicio por el que se ha pagado, si es que lo adquirido por el coleccionista es de curso legal, o si el valor efectivo de lo adquirido es mayor que el valor nominal. A una entidad emisora o al Estado les conviene ingresar dinero en concepto de un servicio del que el comprador no va a hacer uso.

Por todo esto, no es de extrañar que aumenten las especializaciones en las emisiones filatélicas. Al mercado continúan saliendo emisiones genéricas de la fauna o de las diferentes razas de animales, con cada vez mayor número de emisiones dedicadas a los diferentes animales en peligro de extinción. Esta labor divulgativa es muy eficaz y económica, dado que se puede difundir en cualquier punto del planeta por un módico precio, en vez de difundir por ejemplo el logotipo de la compañía emisora.

En estas páginas podéis ver unos pocos ejemplos de sellos dedicados a animales felinos. No solo podréis disfrutar de los gatos, sino también de sus parientes más o menos cercanos como son la pantera, el tigre o el puma. No son muchos, pero creo que servirá como muestra de este tema.

Se trata de sellos auténticos y no de montajes fotográficos, con la salvedad de que se trata de copias no ajustadas totalmente al tamaño original ni al color, pero no obstante son muy aproximadas al sello real.

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